sábado, 16 de marzo de 2019

Equilibrantes

`Para enfrentar un conflicto,
primero debes aceptarlo,
para comprenderlo,
y ser capaz de equilibrarlo´.


Los ‘Equilibrantes´ es un concepto utilizado dentro de la terapia que ofrecemos, que bien podría ser llamado por muchos, “los opuestos”. Sin embargo, van más allá de ser elementos contrarios u opuestos a una variable dada.
Cuando realizamos el ejercicio donde analizamos las consecuencias de nuestras decisiones, que generan los conflictos que vivimos en un momento determinado, encontramos que cada emoción, sentimiento o valor que motiva el conflicto, posee un equilibrante, es decir, un elemento que es capaz de desmantelar la percepción alterada del valor específico.
Estamos acostumbrados a pensar que el valor opuesto del Amor es el Odio. O bien, el concepto contrario de la Vida es la Muerte.
El equilibrante es un concepto que va más allá de ser una variable opuesta, ya que depende de las circunstancias del contexto de cada persona.
Al aplicar como base del ejercicio La Rueda de la Medicina, automáticamente accedemos a una perspectiva más amplia y profunda, donde, a través de nuestra ubicación física en el ciclo o patrón respectivo, podemos comprender en qué parte de nuestra trayectoria hemos desvirtuado nuestra Misión o Plan de Vida, o qué elemento equilibrante podemos utilizar para corregir las consecuencias de las decisiones tomadas, a través de una Intención clara y consciente.

El ejercicio muestra correlaciones entre distintos valores, que siempre vale la pena comprender, para acceder a la verdadera Sanación.
El Amor depende de las experiencias, vivencias y circunstancias. Los conflictos donde el Amor ha sido desvirtuado o desequilibrado, tienen múltiples causas, y, al igual que en las enfermedades, deben buscarse orígenes y elementos en el contexto que permitan una correcta identificación del mecanismo que dio origen a la situación problemática.
De esta manera, el Amor puede tener como elemento equilibrante al Abandono, cuando se experimenta “ausencia” o falta de atención con respecto a las personas que se hicieron cargo de nosotros en alguna fase de nuestro crecimiento o desarrollo. Si se pone atención, no hablamos de Rencor ni mucho menos Odio, sino una emoción de sentirse desplazado o ignorado, que igualmente generará a la larga desequilibrios que pueden desembocar en alteraciones en nuestra percepción mental de la realidad o incluso, enfermedad dentro de nuestras funciones corporales.

Las acciones también son susceptibles a tener elementos equilibrantes. Elegir es una de las acciones claves en la terapia, y uno de sus equilibrantes es `omitir´. Cuando dejamos que las circunstancias definan parte de nuestras vidas, lo que estamos haciendo es dejar que el equilibrante de Decisión actúe por nosotros. Nos referimos a la Omisión. Son muchísimos los conflictos generados por aquellas decisiones que no hemos tomado, y que finalmente, crean desequilibrio en prácticamente todas nuestras Áreas de Vida.
Algo similar sucede con la acción de Desear, cuyo equilibrante entre muchos otros es Ignorar, con resultados similares a los anteriormente descritos.

En casos específicos, emociones universales como la Culpa, son elementos equilibrantes de la Responsabilidad –por brindar un ejemplo, dadas las circunstancias únicas y personales de cada individuo. Cabe mencionar que los equilibrantes no son elementos `buenos´ o `malos´. Evitamos esta connotación, porque simplemente forman parte del proceso de Equilibrio. Generan desequilibrios o conflictos, cuando han sido aplicados o vividos sin consciencia plena.

Así, por ejemplo, si hablamos del proceso de Comunicación, las personas suelen decir que su equilibrante es la Incomunicación o el Silencio. Y tienen razón, pero dependiendo del contexto de cada persona, pueden identificarse equilibrantes igual de válidos, como la Inseguridad o el Egoísmo, dependiendo del contexto personal y el Área de Vida donde se ha ubicado el conflicto o desequilibrio. La Intención de la persona o la ausencia de ella es clave para que la génesis del conflicto tenga lugar y cause estragos en nuestras vidas.
  
El concepto de Equilibrante es una herramienta útil, práctica y veraz, al momento de comprender eventos conflictivos que nos han dañado mental, corporal o incluso, espiritualmente, y nos ayudan a regresar la claridad a nuestra visión y perspectiva de la realidad, cuando los conflictos parecen estar destruyendo nuestras vidas.


Imagen utilizada en esta nota, tomada de la liga:

Escucho:
Guero. Album | Beck

viernes, 8 de marzo de 2019

Consciencia en nuestro pensamiento

La Consciencia abarca el pensamiento.
La Consciencia sin embargo no necesita del Pensamiento.
Existe con, o sin él.


Nuestros pensamientos no pueden existir si no existiera la Consciencia. La Consciencia es la Verdad, el Universo, Dios, o como quiera que deseemos llamarle. Es la Totalidad de todo cuanto existe. Como entes individuales, tenemos la capacidad de generar y poseer pensamientos. Éstos tienen presencia gracias a la existencia de la Consciencia.
La Consciencia existe, independientemente de nuestros pensamientos. No le son necesarios para perpetuar o afectar su existencia.

El Ego, que es la parte de nuestro ser, que opera a partir de nuestro cerebro, contradirá este principio, ya que te hará creer que tus pensamientos individuales son igual de válidos que la Consciencia, y que ésta depende de ellos para existir.

Pongámoslo de la siguiente manera: nuestros pensamientos son parte de la Consciencia, pero ella no los necesita como elementos independientes e individuales. La Consciencia existe, la racionalicemos o no. El ser entes con el poder del Raciocinio, involucra que la Consciencia exista, independiente si alcanzamos su grado de desarrollo o no. Ella siempre será una presencia válida. Es como la analogía de la cima de la montaña más alta que ningún hombre haya alcanzado jamás. La cima (Consciencia) se encuentra ahí, porque la montaña (nuestra capacidad de pensamiento) asciende hacia ella. La clave es acceder a su nivel. El hecho de que nadie llegue a ella, no le resta existencia o validez, más bien, sólo comprobación de su naturaleza y propiedades.

En este sentido, la herramienta que debemos comprender es la Percepción. Cuando nuestros pensamientos se polarizan (son dominados por el Ego, y su necedad de acreditarse la razón en todo momento), no afectamos, polarizamos o `contaminamos´ a la Consciencia. Ella es pura y se mantiene en este estado, lejos de la condición de nuestros pensamientos. Nuestros pensamientos NO la afectan.
Sólo modificamos en nuestra personal perspectiva la manera en que percibimos y entendemos a la realidad y a la Consciencia, más no modificamos a la Consciencia misma. Es la trampa más común, la condición mortal de nuestro Ego: creer que nuestros pensamientos definen a la Consciencia.

El síntoma que nuestra mente presenta y que la gran mayoría de nosotros vivimos de manera inconsciente es la condición mental que nos hace creer que nuestro razonamiento o pensamiento es superior, o invalida o domina el pensamiento de quienes nos rodean. Ilusiones académicas como los estudios de posgrado o el dominio de herramientas de meditación y reflexión, son pretextos comunes que nos hacen creer que nuestro pensamiento ha alcanzado niveles que lo hacen mejor que los pensamientos de las demás personas.
La prueba de desequilibrio se manifiesta en la percepción distorsionada que poseemos de la realidad y de la Consciencia misma.

Otro factor importante que afecta nuestra Percepción de la realidad es el ambiente tóxico en el que vivimos. En muchos casos, ese ambiente es generado por nosotros mismos al desarrollar de forma inconsciente adicciones de cualquier naturaleza: drogas, sexo, alcohol, tabaco, alimentos, entre muchísimos otros. Al integrar a nuestra vida adicciones destructivas, lo único que hacemos es alterar la manera en que leemos, percibimos la realidad. De nueva cuenta, la Consciencia existe, independientemente de los pensamientos distorsionados, producto de la alteración generada por sustancias adictivas o relaciones destructivas.

Procesos de Desarrollo de Consciencia involucran de manera esencial limpiar nuestra percepción de las realidades que vivimos, y comprender que el principio fundamental en este sentido es ser capaces de elevar nuestros pensamientos a nuevos niveles de desarrollo de Consciencia, donde nuestra percepción del contexto con el que interactuamos se encuentre libre de variables contaminantes, que nos distraigan y distorsionen en relación a la Verdad que existe, independientemente de nuestra comprensión y existencia.

Esto permitirá aclarar la primer Verdad a nuestro alcance: nuestra realidad interior, el conocimiento de nuestro propio ser y potencial humano personal.


Imagen tomada de la liga:


Escucho:
Unstoppable (featuring Santigold & Lil Wayne) | Drake
See the sun | Dido
Mercy | Duffy
Flowers in the window | Travis

domingo, 3 de marzo de 2019

¿Por qué asistir a terapia?


Nuestro cuerpo mantiene el Equilibrio gracias a la interacción de variables corporales, mentales y espirituales, siendo éstas últimas para muchos, el grado elevado y consciente del uso de la Psicología, aplicado para el logro de Bienestar integral a nivel humano.
Los tratamientos médicos son indispensables en nuestras sociedades actuales, por su carácter inmediato y el ambiente lucrativo que los rodea. En pocas palabras, son herramientas de Salud que tienen efectos inmediatos y que generan beneficios en ambos sentidos: curación para el paciente, y remuneración económica para quien brinda el servicio o tratamiento específico. Ambos beneficios son requeridos para continuar perpetuando el ritmo de Vida que poseemos en las sociedades actuales.

La Sanación –sin embargo es un proceso de mayor alcance y envergadura, cuyos efectos requieren mayor inversión de tiempo, y Consciencia, pues las lecciones de Aprendizaje son sumamente profundas, y transforman nuestra manera de percibir, de vivir, de habitar el Mundo, nuestro propio mundo, desde una plataforma espiritual. En una realidad como la que vivimos, son inversiones que no podemos darnos el lujo de tener, Tiempo y Consciencia, por la vertiginosidad de la cotidianidad, que genera pérdidas monetarias y de recursos materiales si no somos capaces de mantener el ritmo de vida que la Globalización, impone. Vivimos para sobrevivir, no para ser plenos.

Las personas que toman la terapia que ofrecemos, manifiestan en la mayoría de los casos, tras un primer análisis a profundidad de las circunstancias que los rodean, que desean detenerse y encontrar Tranquilidad y Serenidad, ya que los conflictos les han robado su Estabilidad en todo sentido.

La naturaleza de la terapia es guiar a quien la toma, de una manera fluida, hacia un recorrido introspectivo para conocer las condiciones presentes que definen su vida en el momento específico del conflicto que habitan.
Se utiliza como base de las sesiones, la Rueda de la Medicina, que como arquitecto que soy (y que jamás podré dejar de ser) se considera una herramienta de ubicación temporal y espacial (en el sentido del Cosmos). Se trata de una especie de brújula que nos ayuda a identificar dónde nos encontramos, en el sentido tanto existencial, como físico. La labor que se realiza a partir de este punto, es estudiar, identificar y comprender de forma reflexiva, los ámbitos que definen nuestro espacio interior, que, al igual que el exterior, habitamos o, en su defecto, hemos dejado de habitar.

La connotación `habitar´ se utiliza en el mismo sentido profundo y filosófico que debe utilizar la Arquitectura en su ámbito más elevado y espiritual. Para saber por qué habitamos cierto espacio, es esencial comprender su espíritu, su historia, su origen, su potencial y su capacidad de Trascendencia.
A partir de aquí, el rumbo que la terapia toma es natural, suave y familiar. Una vez que sabemos dónde nos encontramos, alcanzamos una claridad de perspectiva para comprender nuestro potencial como seres humanos.
Para realizar esta labor, se requiere un precio que la gran mayoría de las personas no están dispuestas a dar: tiempo para sí mismas. El mundo externo nos tiene dominados, y es dueño de nuestro tiempo físico y material, y nuestros anhelos, a través de la satisfacción de nuestras más básicas necesidades. No somos capaces de ver más allá de ello, por el ritmo de Vida al que somos sometidos.
Las personas que toman terapia, se percatan en las primeras sesiones, que la labor de auto descubrimiento no es imposible, pero al ser un camino nuevo, despierta resistencia y un temor que en muchas ocasiones, es tal, que impide continuar el proceso.
Cada usuario sigue su propio y personal ritmo, y avanza lo que desea avanzar. Es una vereda a través de la selva, donde la guía que recibe proviene, no del exterior, sino de su propia brújula interior. Al descubrir que la guía se encuentra dentro de nosotros mismos, ganamos paulatinamente confianza en las herramientas de naturaleza espiritual a las que accedemos, que se vuelven más efectivas y certeras. La terapia se convierte entonces en un camino humano de auto reflexión y metamorfosis, que comienza a sentar las bases de los pasos y procesos que realmente se buscan desde el interior de nuestro ser.
En este sentido, es una interacción en Equilibrio entre las variables que nos definen: mente, cuerpo y espíritu.

Imagen que acompaña a nota, tomada de la liga:

Escucho:
Sandra´s rose | Drake
Resonance | Album by Peter Kater