viernes, 3 de noviembre de 2023

Ángeles en mis sueños


Jamás había visto un
Ángel antes.
No de manera personal.
 
Los soñé, sí, y estoy seguro que se presentaron en más de una ocasión a lo largo de mi vida, pero nunca los miré de frente, o a detalle. Sus Presencia siempre fue más en sentido intuitivo y sensorial.
 
Tenía de ellos la imagen que conocí desde niño, por palabras y narraciones de mi madre más que nada, y por la Imaginería propia de la Religión, sobre todo, la Católica.
 
La última vez que se presentaron en sueños según recuerda mi mente no fue muy grata la experiencia, por no estar yo preparado para interactuar con ellos, o sus mensajes, y por no conocer sus intenciones.
 
Hace un par de noches, los sentí de nuevo en mis sueños.
No se trata de retratos oníricos llenos de lenguajes y símbolos abstractos, o escenas sin sentido.
Sé reconocer exactamente un sueño de estas características, y diferenciarlo de un sueño que llamo real, donde prácticamente experimento alguna vivencia clara, y objetiva.
 
La casa de mis padres fue el escenario el espacio sagrado para mí por excelencia.
Dos de ellos se presentaron estando yo fuera, en la calle, en una noche particularmente oscura y desolada.
Los dos ángeles se manifestaron, pero sólo uno de ellos se detuvo el tiempo suficiente para darme la oportunidad de contemplarlo a detalle, y guardar en mi memoria, visual y mental, sus características distintivas.
 
En las imágenes que he dibujado acompañando esta nota, me he esforzado por retratar el momento, y describir gráficamente su Presencia.
Encerrado siempre en una esfera de Luz, se atenuó lo suficiente para permitirme verlo, porque en Movimiento, la Luz que pareciera generar, es blanca y sumamente brillante, como la nieve, moviéndose a una velocidad impresionante, certera, silenciosa, como meteoro que cruza raudo las calles de una colonia en penumbra.
 
En defensa de mi Visión confirmo que no tengo relación alguna con la Afición por las motocicletas. Jamás me he subido a alguna, y tengo NULO conocimiento sobre ellas.
Ni siquiera me llaman la Atención.
Tardé más de un día tan solo en dibujar el vehículo sobre el que se movía el ángel.
 
Su vestimenta, presencia del tono Blanco, así como siete colores representativos de los puntos energéticos presentes en el cuerpo humano sin embargo tuvieron mucho Sentido.
 
Su presencia en mis sueños llega en un momento clave, justo cuando la Balanza parecía haberse inclinado hacia la Percepción de mayor Oscuridad que Luz.
A diferencia de la última interacción que experimenté con ángeles, en esta ocasión sólo hubo una aparición, lo suficientemente clara, objetiva e intencional, como para darme oportunidad de registrarla física y visualmente, no sólo sensorialmente, como antes, situación que brindaba Ambigüedad a la descripción que pude haber dado a los hechos en ese momento.
 
Los ángeles se manifiestan he entendido a través de apariencias simbólicas, lógicas para la persona que los visualiza, pero lo suficientemente diferenciales, para dar a entender que no se trata de meras casualidades, producto del Azar, o algún desorden onírico.    
 
De hecho, este sueño no tuvo Desorden alguno, y fue una de las experiencias, lo suficientemente claras y objetivas, para poder brindar un Testimonio de algo que mi corazón creía, pero que se encontraba opacado por la densa Niebla de la Desolación, y la Amargura.
 
 
Escucho:
The teacher | Foo Fighters