domingo, 3 de marzo de 2019

¿Por qué asistir a terapia?


Nuestro cuerpo mantiene el Equilibrio gracias a la interacción de variables corporales, mentales y espirituales, siendo éstas últimas para muchos, el grado elevado y consciente del uso de la Psicología, aplicado para el logro de Bienestar integral a nivel humano.
Los tratamientos médicos son indispensables en nuestras sociedades actuales, por su carácter inmediato y el ambiente lucrativo que los rodea. En pocas palabras, son herramientas de Salud que tienen efectos inmediatos y que generan beneficios en ambos sentidos: curación para el paciente, y remuneración económica para quien brinda el servicio o tratamiento específico. Ambos beneficios son requeridos para continuar perpetuando el ritmo de Vida que poseemos en las sociedades actuales.

La Sanación –sin embargo es un proceso de mayor alcance y envergadura, cuyos efectos requieren mayor inversión de tiempo, y Consciencia, pues las lecciones de Aprendizaje son sumamente profundas, y transforman nuestra manera de percibir, de vivir, de habitar el Mundo, nuestro propio mundo, desde una plataforma espiritual. En una realidad como la que vivimos, son inversiones que no podemos darnos el lujo de tener, Tiempo y Consciencia, por la vertiginosidad de la cotidianidad, que genera pérdidas monetarias y de recursos materiales si no somos capaces de mantener el ritmo de vida que la Globalización, impone. Vivimos para sobrevivir, no para ser plenos.

Las personas que toman la terapia que ofrecemos, manifiestan en la mayoría de los casos, tras un primer análisis a profundidad de las circunstancias que los rodean, que desean detenerse y encontrar Tranquilidad y Serenidad, ya que los conflictos les han robado su Estabilidad en todo sentido.

La naturaleza de la terapia es guiar a quien la toma, de una manera fluida, hacia un recorrido introspectivo para conocer las condiciones presentes que definen su vida en el momento específico del conflicto que habitan.
Se utiliza como base de las sesiones, la Rueda de la Medicina, que como arquitecto que soy (y que jamás podré dejar de ser) se considera una herramienta de ubicación temporal y espacial (en el sentido del Cosmos). Se trata de una especie de brújula que nos ayuda a identificar dónde nos encontramos, en el sentido tanto existencial, como físico. La labor que se realiza a partir de este punto, es estudiar, identificar y comprender de forma reflexiva, los ámbitos que definen nuestro espacio interior, que, al igual que el exterior, habitamos o, en su defecto, hemos dejado de habitar.

La connotación `habitar´ se utiliza en el mismo sentido profundo y filosófico que debe utilizar la Arquitectura en su ámbito más elevado y espiritual. Para saber por qué habitamos cierto espacio, es esencial comprender su espíritu, su historia, su origen, su potencial y su capacidad de Trascendencia.
A partir de aquí, el rumbo que la terapia toma es natural, suave y familiar. Una vez que sabemos dónde nos encontramos, alcanzamos una claridad de perspectiva para comprender nuestro potencial como seres humanos.
Para realizar esta labor, se requiere un precio que la gran mayoría de las personas no están dispuestas a dar: tiempo para sí mismas. El mundo externo nos tiene dominados, y es dueño de nuestro tiempo físico y material, y nuestros anhelos, a través de la satisfacción de nuestras más básicas necesidades. No somos capaces de ver más allá de ello, por el ritmo de Vida al que somos sometidos.
Las personas que toman terapia, se percatan en las primeras sesiones, que la labor de auto descubrimiento no es imposible, pero al ser un camino nuevo, despierta resistencia y un temor que en muchas ocasiones, es tal, que impide continuar el proceso.
Cada usuario sigue su propio y personal ritmo, y avanza lo que desea avanzar. Es una vereda a través de la selva, donde la guía que recibe proviene, no del exterior, sino de su propia brújula interior. Al descubrir que la guía se encuentra dentro de nosotros mismos, ganamos paulatinamente confianza en las herramientas de naturaleza espiritual a las que accedemos, que se vuelven más efectivas y certeras. La terapia se convierte entonces en un camino humano de auto reflexión y metamorfosis, que comienza a sentar las bases de los pasos y procesos que realmente se buscan desde el interior de nuestro ser.
En este sentido, es una interacción en Equilibrio entre las variables que nos definen: mente, cuerpo y espíritu.

Imagen que acompaña a nota, tomada de la liga:

Escucho:
Sandra´s rose | Drake
Resonance | Album by Peter Kater

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