La versión `completa´ de las sesiones que dieron pie al álbum, fue uno de los más importantes cd´s en mi colección, y lo es hasta el día de hoy.
No era capaz de enfrentarme al último álbum de The Cranberries.
En un intento desesperado de prosperar en mi auto asignación, brinqué el track primero, y fui directamente al segundo. Me arrepentí al instante. Detuve y quité el cd de nueva cuenta. Una melancolía exageradamente infinita, arremetía contra mi pecho, y cortaba mi respiración.
No era capaz de escuchar este álbum…
Me dediqué a realizar mis actividades de Meditación, como siempre, sin Música de fondo.
El primer par de horas fue terrible, pero sólo así comencé a cultivar la necesidad de escuchar algo que alimentara mi sed de Reflexión.
Coloqué el cd de nueva cuenta en el estéreo, cerré los ojos, y escuché, no con los oídos, sino directo con el corazón.
Y la Magia hizo el milagro.
La voz de Dolores O´Riordan entró de lleno en mi ser. No la escuché, más bien dejé que vibrara en mi espíritu, y cesé de experimentar con la Razón, y de visualizar la Ausencia.
El espíritu de Dolores, presente en su hermosa lírica, Composición y voz, consiguieron que viviera este álbum desde aquello que no puede ser visto, u oído. No importaba la Ausencia, o la Presencia, ya que pude tocar con el alma el Legado, el brillo de la Luz que es más grande que una persona, pero que la redefine cuando ésta se ha marchado.
Dolores jamás se fue, estaba presente ahí mismo, cantando junto a los miembros de la banda, y se despedía de una manera bella, extraordinaria, única.
Catch me if you can | The Cranberries.






