sábado, 14 de octubre de 2017

Dime cómo piensas y te diré quién eres...

`Nuestros pensamientos y creencias 
definen quienes somos 
y lo que podemos llegar a ser´.


Nuestro condicionamiento cognitivo limita o potencializa nuestro desarrollo humano.
Encontrar nuestro verdadero potencial y nuestra misión de vida, requiere de una transformación en nuestros procesos de pensamiento, que nos solicita des-aprender mucho de lo que hemos dado por sentado o válido a través de los años, o en determinados ciclos de nuestra existencia.

Muchas de nuestras creencias, valores o códigos de comportamiento, generan conflictos en nuestra Educación, trabajo, actividad profesional o esencia como seres humanos. Quienes han comenzado a despertar Consciencia, se darán cuenta que paulatinamente encuentran en la realidad, actividades o conceptos que no poseen un fundamento válido, producto de un cuestionamiento serio y profundo, ya que el bienestar o desarrollo humano ocupa ya un lugar en la lista de prioridades personales para ellos.

Hemos descrito en notas anteriores como la mente y el cuerpo se encuentran íntimamente ligados más allá de simples sistemas automáticos de estímulos-respuestas.
En las sesiones de terapia, es común encontrar que los conflictos en las vidas de las personas provienen, no de eventos o circunstancias problema, más bien de las reacciones emocionales individuales y la incongruencia en las creencias personales que dichos eventos representan.
El problema no es el evento en sí, sino nuestra incapacidad inteligente-emocional de reaccionar a él.
La realidad manifestará circunstancias como infidelidad, inseguridad, estrés, dolor. El cerebro humano, al confrontar de primera instancia un reto superior a sus capacidades, será incapaz de procesar emocionalmente una respuesta adecuada y válida, que nos lleve a encontrar bienestar y equilibrio. ¿Quién podría encontrar tranquilidad en medio de una tormenta?
Si entendemos que las tormentas siempre existirán, y nosotros estaremos inmersos en ellas, y que podemos desarrollar herramientas cognitivas, creativas y espirituales, que nos permitan mantener la calma y el pensamiento claro, y la emoción serena, a partir de actualizar nuestros patrones y funcionamientos mentales.

Al igual que una computadora, nuestro cerebro requiere la instalación de un software que reactive los componentes y la infraestructura espiritual de nuestro ser. El primer paso es identificar el modelo de nuestro equipo mental, y la fecha de creación y caducidad de nuestro sistema cognitivo-emocional. Esto se logra replanteando nuestros pensamientos, sentimientos y creencias, y desechando todo aquello que no posee ya validez en nuestra vida, o que se ha convertido en una limitante para continuar creciendo como seres humanos.

Muchas de las personas que han decidido realizar cambios profundos en su vida, han comenzado buscando y leyendo textos y libros que pongan en entredicho sus creencias, pensamientos, e, incluso, sentimientos con respecto a ciertos tópicos. Una determinada crisis vivida, abre la puerta, y el cerebro hace el intento por contener la explosión de la crisis y la destrucción, a través de reacciones corporales como ansiedad, depresión, enfermedad, locura… Cuando la mente no es capaz de procesar la crisis experimentada, el cuerpo colapsa, enferma, o muere, y es cuando nos enfrentamos a la sensación de incertidumbre, de permitirnos sentir que la realidad nos ha superado en todos los sentidos, y que no hay más por lo cual luchar en esta vida.

Un primer trabajo mental, emocional y corporal, integrado, es capaz de ayudarnos a mantener la calma, y reaccionar de una manera serena y sumamente objetiva, sin eliminar las emociones o los sentimientos, más bien canalizarlos para entrenar a nuestro ser a entrar en acción consciente, frente a la realidad, y poder transformarla, por medio de una metamorfosis interna, que consigue romper paradigmas, y modificar profundamente las circunstancias que nos rodean.

¿Has tenido una experiencia que te haya puesto ya en este entredicho?

Imagen tomada de la liga:

Escucho:
Silence | Seal

lunes, 9 de octubre de 2017

La caducidad de aquello que creemos

`Revisar lo que somos es ser consciente
de que debemos dejar atrás lo que fuimos,
en aras de alcanzar aquello que está escrito,
seremos´.


Nuestras realidades, nuestras rutinas y ambiente cotidiano, el que hemos vivido por años, décadas o toda una vida, ha generado en nuestro ser, patrones y valores humanos, muchos de los cuales se han convertido en piedras angulares de nuestra existencia.

Al paso del tiempo, sin embargo, es sano y sumamente necesario, realizar un profundo análisis para identificar los patrones que han caducado, los valores que deben ser adaptados a nuevas circunstancias, y actualizar nuestro ser, acorde a lo que hemos transformado, a las nuevas metas y retos que hemos afrontado, y trascendido.
El mundo que nos rodea, la tecnología, los medios de comunicación, los patrones económicos, los esquemas sociales incluso se han modificado al paso del tiempo, y lo que antes era válido hace cinco o diez años atrás, ahora es obsoleto o ha evolucionado. Las ideas que nuestros padres o abuelos nos legaron requieren ser valoradas, no porque ya no sean válidas, sino porque los intereses, ideas, ambientes o circunstancias que las originaron, se han modificado, y han surgido nuevas circunstancias que considerar en nuestras vidas, para armonizar de manera responsable y consciente con el entorno, no para generar conflictos con un pasado que puede limitarnos en vez de permitirnos crecer.

Si no realizamos este trabajo consciente y cuidadoso de actualización individual en nuestra manera de ser y pensar, corremos el riesgo de mantener ideas y patrones que, lejos de mantenernos vivos y activos, nos atrapan en realidades que no son las óptimas para desarrollar nuestro verdadero potencial.
Los retos y obstáculos siempre serán más veloces que nuestra manera de reaccionar a ellos y afrontarlos y trascenderlos, por lo que es recomendable recalibrar nuestro ser constantemente, y valorar si estamos abiertos y preparados para el cambio y la dinámica ágil de la Vida.

La experiencia nos ha mostrado matrimonios que se separan tras décadas de permanecer juntos, familias que se fracturan, pérdidas de trabajo que conmocionan y deprimen, e incluso, enfermedades crónicas que se manifiestan, además de muchas otras circunstancias adversas que no somos capaces de trascender, gracias a lo arraigado de los patrones familiares, sociales o culturales que sentimos, nos dominan y definen.
Contar con un sistema cognitivo, mental y espiritual abierto y flexible (siempre centrado en nuestro bienestar personal integral y responsable) hará más sencillo y consciente afrontar los retos y lecciones que la realidad traiga delante de nosotros. No los ignoraremos, fingiremos que no existen o  lucharemos con ellos, lastimándonos en el proceso, más bien los integraremos a nuestra vida con Paciencia y Sabiduría.

Nuestro penúltimo taller de este dos mil diecisiete, toca este tópico, y nos plantea ejercicios y métodos para profundizar en nuestro pasado, identificando los patrones que han cumplido su misión en nuestra existencia, y diseñar nuevas metas e intenciones que nos ayuden a afrontar los puntos de inflexión o momentos clave donde la Vida nos guía a transformarnos y retroalimentarnos como seres humanos abiertos, responsables y flexibles.

Mayor información e inscripciones, al teléfono 10-70-996, en Pachuca de Soto, de lunes a viernes de 10 a 14 hrs., o al correo electrónico: architectiak@hotmail.com.

Escucho:
Wave | Beck

sábado, 7 de octubre de 2017

Mente sobre cuerpo

`Una relación sana entre el cuerpo
y la mente define en gran
medida nuestro bienestar´.


El poder y la influencia de la mente sobre el cuerpo es una variable decisiva al momento de valorar el avance de cualquier afección de salud.
Más allá de mantener pensamientos positivos y una actitud optimista frente a la adversidad, el control de la actividad mental, y su dominio sobre el cuerpo, es un factor que define nuestra susceptibilidad ante la enfermedad.

Simples ejercicios corporales de coordinación y meditación, a través de la visualización y la concentración, permiten valorar el grado de correlación entre la mente y el cuerpo, y que tan conscientes somos de la relación intrínseca entre nuestros órganos corporales y nuestro ambiente mental.
Consideremos que la actividad mental y la dinámica corporal se encuentran íntimamente relacionados, al grado de que el cuerpo no se mueve, a menos que no reciba una instrucción de la mente que, gracias a nuestro complejo sistema neurológico, viaja en milésimas de segundo hasta su destino.

Las emociones y sentimientos son consecuencia de los efectos que las variables externas tienen sobre nosotros, primero en contacto con nuestros sentidos, para después desencadenar reacciones cognitivas que concluyen en manifestaciones corporales: sudoración, tensión en los músculos, variación del ritmo cardiaco, emisión de adrenalina, entre muchas otras…

Un temor profundo o una preocupación constante, altera la respuesta corporal al grado de desarrollar un efecto adictivo. Esto explica por qué, cuando estamos nerviosos, nos mordemos las uñas, o sudamos y perdemos el habla cuando estamos a punto de hablar en público. Una primera reacción o huella, larga, seria y profunda, motivó un pensamiento en algún momento de nuestra vida, seguido de una reacción corporal, que, al paso del tiempo, y de manera inconsciente, fuimos repitiendo hasta crear una condicionante: nuestro cuerpo se limita a reaccionar de una determinada manera a un simple estímulo que nuestra mente no pudo procesar.

Hemos visto pacientes que, mostrando un estado y estabilidad corporal sólidos, desarrollan enfermedades crónicas o complejas en cuestión de meses. Las sesiones de valoración y equilibrio de energía, me permiten identificar y valorar el estado en órganos corporales específicos, en cuanto a ambiente energético se refiere. La energía que corre por nuestro cuerpo varía acorde al trabajo (o falta de él) mental, y a la gama trepidante de emociones que dejamos que nos invada.

Cambios de temperatura, explosión, implosión, congelamiento, y sensaciones táctiles ásperas o manifestación de ciertos patrones energéticos, dan una idea clara de las emociones, y, con ayuda del paciente, de aquellos eventos o circunstancias específicas que dispararon el desequilibrio de nuestra energía.
Nuestro cuerpo humano es fascinante, es todo un sistema vivo, que podemos aprender a conocer, dominar y modificar sanamente, con un adecuado y constante trabajo mental consciente.

Imagen tomada de la liga:

Escucho:
Bent | Matchbox Twenty

miércoles, 4 de octubre de 2017

Nuestra labor en palabras breves

`Nuestra labor´.


La Terapia de Intuición (o Terapia emocional, como le llaman algunas personas) es una actividad centrada en la lectura corporal y metafísica, del cuerpo y las circunstancias de las personas que padecen enfermedades o conflictos en sus vidas.
Las actividades que realizamos son herramientas para identificar las variables que viven detrás de las enfermedades o situaciones conflictivas. Diferente a lo que realiza el médico, el terapeuta que trabaja con las emociones, ayuda a cada paciente a comprender los hilos que han tejido la situación que experimenta, y guía para encontrar la lección implícita, para que junto con el médico, se trabaje sobre la curación de la herida o afección física, al mismo tiempo que el desequilibrio emocional o energético que la produce.

Las herramientas de diagnóstico incluyen:
• Matrices de cálculo de datos y circunstancias (Matriz de Vida), para la jerarquización y valoración de intereses, objetivos y metas personales, que permite identificar los factores o áreas de vida donde existe mayor conflicto y donde se invierte la mayor y menor cantidad de energía personal.

• Ejercicios de valoración cualitativa de personas, acciones o decisiones clave en la vida, y que podrían ser la fuente de desequilibrios energéticos que derivan paulatinamente en enfermedad física.

• Valoraciones motrices (Meditación en movimiento) para enseñar a escuchar y comprender la situación del cuerpo y su relación con los principales aspectos de nuestra vida, ya que el cuerpo es un mapa móvil y flexible que brinda valiosa información de la dirección de nuestra energía, y las decisiones que hemos tomado y cómo han influido éstas en nuestra condición personal.

• Empoderamiento a través del control mente-cuerpo, por medio de ejercicios de concentración y dominio motriz, estableciendo relaciones conscientes entre la mente y el manejo del cuerpo.

• Meditaciones y sanación espiritual a través de puntos energéticos a lo largo del cuerpo, enseñando al paciente a ser consciente de sus miedos, temores y conflictos, y canalizarlos fuera de su cuerpo, a través de estados de profunda relajación y reflexión.

• Puesta en contacto con guías espirituales de diversa naturaleza benéfica, de forma consciente. Contrario a lo que se piensa, los mensajes de naturaleza espiritual no poseen ambientes esotéricos o `espiritistas´. Se enseña al paciente a aquietar su mente, dominar sus emociones, y abrir su mente, para poder contactar con su sabiduría interior innata, logrando encontrar respuestas y directrices para poner en práctica en su propia existencia cotidiana inmediata, a través de guía de ángeles, arcángeles, guardianes o animales de poder.

• Principios de biodescodificación, no para brindar remedios `milagrosos´ contra las afecciones de Salud, más bien para apoyar al paciente a diseñar rutinas y hábitos mentales, corporales y espirituales para afrontar conflictos y, con acciones y decisiones paulatinas y conscientes, enfrentar y modificar la realidad tóxica que genera desequilibrios mentales, así como emocionales, y rescindir enfermedades.

El lema de nuestro trabajo se refiere a aprender a Diseñar y Construir nuestras propias vidas. Siendo arquitecto de profesión, y tutor de cientos de estudiantes a lo largo de quince años, trabajo actualmente en esquemas de integración personal, gracias a la experiencia creativa y de interacción personal que desarrollé en distintos ambientes, y con diversos especialistas, entre los que se encuentran: arquitectos, médicos, psicólogos, entrenadores, artistas y personas sumamente creativas.

Imagen tomada de la liga:

lunes, 2 de octubre de 2017

El presente que afrontamos

`Vive como si fueras a morir mañana; 
aprende como si el mundo fuera a durar para siempre´.
Mahatma Gandhi.


Es triste y desgraciadamente más común levantarse por las mañanas y descubrir en los medios de comunicación, eventos trágicos que conmocionan a las ciudades y sus respectivos países.

Después de lo sucedido en Las Vegas esta madrugada, escuchaba en una de las tantas coberturas de veinticuatro horas a un especialista hablar sobre las características del espacio público, y la responsabilidad que el usuario posee al visitar estos sitios, familiarizarse con ellos, buscar rutas de salida y conocer la circulación implícita en su naturaleza arquitectónica o urbana. Los visitantes de estos espacios de acuerdo al especialista los frecuentan ahora bajo su propio riesgo, y deben de ser conscientes de ubicar y de informarse en relación a sitios cercanos que funjan como albergues, estructuras que puedan servir de apoyo en caso de sismos o desastres naturales, o bien, lugares donde resguardarse en caso de ataque de cualquier naturaleza, incluida una matanza social o un ataque terrorista.
Considerando de igual manera el peligro para los usuarios que ahora se cierna sobre el transporte privado a través de compañías o empresas a nivel nacional o multinacional, derivado de los casos recientes en México, el riesgo de transitar las ciudades se ha elevado considerablemente.

Los largos vídeos, las coberturas y los giros sorpresivos en eventos nacionales, así como el manejo de la información de los medios de comunicación, o las decisiones de las autoridades o instituciones allegadas a los gobiernos, nos dejan claro que las situaciones les han sobrepasado completamente.

Como ciudadanos, confiamos en la competencia de nuestros actuales gobiernos y sus responsivas, pero es complicado hacerlo cuando, meses antes del final de uno de los sexenios más violentos de México, un sismo desarma llanamente la organización y la efectividad de respuesta del gobierno, haciendo evidente su falta de interés y preparación ante eventos mayores; o la situación de Estados Unidos, con un presidente que siempre se promulgó con claras y nada ocultas señales de odio e intolerancia en sus discursos, ahora confrontándose con los ataques más mortíferos en la historia moderna de su nación.

Responsabilizar a las personas no es la solución. La preparación y la Educación o idiosincrasia de las autoridades no es más que un reflejo nítido de nosotros mismos, y de quienes hemos puesto al mando de nuestros países. Desconozco si ciudadanos de otros países guardan similares sentimientos en relación a sus respectivos países.
Sigo escuchando en las historias de personas cercanas, íntimas a mi círculo familiar y de amigos, conflictos y circunstancias que tienen que ver con el machismo, violencia intrafamiliar de cualquier naturaleza, intolerancia, irresponsabilidad, drogadicción, entre muchos otros aspectos, que me hace cuestionarme sobre la dirección hacia la que llevamos nuestras vidas personales.

En el ámbito mundial, conflictos políticos, incitaciones de guerra, tomas de estado, revoluciones, narcotráfico, robo y negligencia en acciones, bienes y servicios para personas damnificadas tras desastres.

Podemos seguir negando que las circunstancias que vivimos no fueron elegidas por nosotros, o que son injusticias que acontecen al azar, junto con situaciones referentes a las transformaciones que la geografía y clima a nivel mundial cada día se hacen más y más evidentes.
Si trazamos líneas paralelas entre los ambientes naturales y sociales que atañen a la Humanidad o su relación con la Naturaleza, encontraremos que los picos de eventos límite se trazan en los mismos puntos, en donde convergen desastre naturales con conflictos humanos internacionales, en un mapa claro de desorden e intolerancia, que finalmente nos afecta a todos, en mayor o menor grado.

Si se trata de aceptar o no teorías metafísicas como la Ley de Atracción o demás dogmas recientes, sólo te pregunto qué tan seguro te sientes hoy de salir a las calles, o visitar ciudades dentro y fuera de tu país, donde antes solías andar despreocupadamente y hoy han acontecido eventos que han mermado a la sociedad en diversos niveles.

Quizá este momento de nuestra Historia se vivió antes en períodos como la Inquisición, La Edad Media o el Holocausto en Alemania, sólo que no tuvo tanto impacto como ahora, por el escaso y limitadísimo alcance de la Tecnología y la Comunicación, que hoy nos hace conocer los actos y sus consecuencias de forma inmediata.
Quizá en ese momento del pasado no era tiempo de conocer al instante las atrocidades y la falta de Consciencia, Respeto y Responsabilidad que el Hombre manifiesta. Sólo era cuestión de sentarse, escuchar y ser espectador lejano en Tiempo y Lugar, en aquellos eventos catastróficos que terminaron con la vida de millones de seres vivos.

Recuerdo el sismo del año ochenta y cinco como un sueño lejano y surrealista, del que como nación no pudimos observar en vista panorámica su alcance en la psique y en la existencia humana individual, social y mundial. Jamás imaginé vivir esa secuencia en carne propia, un mismo día, con horas de diferencia, en el mismo país y la misma ciudad, afectando ahora mis propios bienes, además de las personas más cercanas que amo y por las que daría lo que fuera.
Ahora pareciera que la Vida se esfuerza en ponernos presencialmente en todos los escenarios y contextos posibles, tengan algo que ver o nada con nuestra edad, sexo, religión, condición social, raza, nacionalidad. Las autoridades le llaman `ataque indiscriminado´.
Es claro también, a estas alturas, que bajo tales circunstancias NADIE está preparado para liderar o fungir como autoridad y poder sortear estos obstáculos, que, por sí solos (ahora imaginen en conjunto) azotan nuestras vidas individuales y sociales.

Tomar consciencia de nuestras acciones, de nuestras decisiones, y de nuestro pensar individual, es la manera más directa de comenzar un cambio.
Aceptar cuando las circunstancias nos han superado, y, sin responsabilizar a alguien, simplemente convertirse en el eslabón que puede minimizar, brindar propuesta de solución o detener una situación conflictiva, desde un simple golpe físico, una humillación, una discusión, un accidente de tráfico, una demanda, una separación, una partida, un desalojo, una disolución contractual, una huelga, un conflicto social de mayor magnitud.

Si has llegado hasta esta altura del texto, es porque conscientemente estás abierto y receptivo, temeroso y ansioso tras los eventos que nos aquejan como sociedades. Un cambio siempre es complejo, difícil y peor, lleno de incertidumbre y riesgo. Considero preferible vivir un riesgo consciente que continuar aguardando por la próxima circunstancia que toque y transforme mi vida o de quienes me rodean con una consecuencia tal, que no sea capaz de deshacer o rescindir.

La historia personal, individual de cada uno de nosotros, es una variable que influye y determina en millones de repeticiones nuestra actual realidad. Comenzar a comprenderla y transformarla, en lugar de sobrevivir en ella y acumular rencor por su injusticia, es una decisión que puede comenzar a transformarlo todo, desde la individualidad que nos representa.

Imagen tomada de la liga:

sábado, 23 de septiembre de 2017

Lecturas energéticas

`La Energía es parte integral de nosotros.
El hecho de no ser material,
no significa que no exista,
o que no seamos capaces de percibirla´.


La Energía recorre nuestro cuerpo a través de docenas de puntos energéticos, donde existe concentración energética palpable, y que mantiene en funcionamiento los órganos que nos perpetúan la vida a través de complejos sistemas biológicos, que pueden ser canalizados a través de la Meditación y la toma de Consciencia.
La Energía puede ser experimentada utilizando diferentes técnicas, ejercicios que requieren sensibilidad y concentración, además de una intención clara y concisa.
El taller llevado a cabo, centrado en La Energía que fluye por el cuerpo, permitió realizar ejercicios diversos de apertura de Consciencia, que sorprendió por la clara y efectiva canalización mostrada por los participantes, quienes han trabajado a lo largo de poco más de siete meses, en su apertura de Consciencia.
Todos poseemos energía que corre a través de nosotros, y que se expresa en brillo de Luz de diferentes tonalidades y colores. Con el uso del tacto, de la vista y de la Consciencia, podemos dar fe del fluir de dicha energía. Las personas pueden percibir nuestras presencias físicas, y el conjunto de cualidades y características humanas que nos definen, y este conjunto de peculiaridades puede ser traducido de igual manera a espectros de colores que nuestro ojo no es capaz de captar en una primera observación, y que muchos han dado por llamar `aura´.

Las tonalidades de las auras de los participantes, los relatos de sus experiencias sensoriales a través del tacto y de la Visualización, así como los resultados visuales y cognitivos de los ejercicios, confirmaron la presencia de la energía y de su personal vibración en cada uno de ellos.

La canalización energética a través de la visualización realizada al final del taller, fue una experiencia que me conmovió en sobremanera, y que nos permitió comprender el papel que cada uno de nosotros tenemos en esta Tierra, además de la aceptación de los hechos y circunstancias que nos acontecen, como seres humanos individuales y como miembros de agrupaciones humanas complejas, tras eventos como los que experimentamos como sociedades en estos difíciles momentos.
Deseo agradecer a los participantes, a todos y cada uno de ustedes, por su Sabiduría y el gran cúmulo de enseñanzas que me compartieron el día de hoy, y que atravesaron el corazón y el espíritu.

Porque estoy seguro y puedo confirmar la presencia y el poder de la Consciencia, y su uso, responsable y comprometido, por personas cuyas habilidades y dones provienen de la Sabiduría superior, y cuyo desarrollo transforma la realidad, primero interna, y posteriormente externa, que nos define y nos rodea.
No tengo más que palabras de agradecimiento para todos ustedes por compartir su Luz y su esencia humana, brillante en ella.
Con sincero cariño,
J.E.Franco

Imagen tomada de la liga:


sábado, 16 de septiembre de 2017

La Energía lo es todo

`La energía define la materia.
La Consciencia da forma a la energía.
Consciencia y energía,
dan forma a nuestras vidas´.


Nuestro cuerpo está integrado por energía, fluyendo, manifestándose y circulando en diversas direcciones.
Su vibración hace imposible verla a simple vista, en lo que muchas personas en diversas culturas han llamado `aura´.
Esta energía se encuentra ahí, en el interior de nuestros cuerpos, permitiendo u obstaculizando las funciones básicas de nuestros órganos, dependiendo la frecuencia a la que le ordenemos vibrar.
Porque, efectivamente, somos nosotros quienes controlamos el nivel de vibración de la energía que nos recorre, ya sea de manera consciente o inconsciente. Con nuestra respiración, nuestros pensamientos o los sentimientos que experimentamos y que convertimos en emociones que se anclan e integran a nuestra cotidianidad, modificamos para bien, o para mal, la realidad que a diario vivimos.

En nuestro siguiente taller trabajaremos con el sexto chakra para poder visualizar nuestra vida a través de las respuestas energéticas de nuestro cuerpo. La visualización es una poderosa herramienta que sirve entre otras cosas para modificar la vibración energética que nos define.
Es así que la clarividencia se define como la capacidad de ver claramente los hechos, y las consecuencias emanados de ellos.

Si somos capaces de identificar la energía que fluye en nuestro interior, seremos capaces de comprender el por qué de las direcciones que los eventos toman en nuestra vida. Finalmente, somos cada uno de nosotros los que damos forma y creamos los ríos a través de los cuales, fluye la energía, dentro de nuestros cuerpos.

Mayor información, cupo y costo, favor de escribir al correo: architectiak@hotmail.com.