domingo, 14 de diciembre de 2014

Mensajes I

Los mensajes y guía metafísica, 
llegan a nosotros a través de circunstancias 
que requieren ser decodificadas


En los años recientes, tras circunstancias de todo tipo, he aprendido que mantenemos contacto con aquel universo que consideramos superior al nuestro.
Muchos de nosotros le llamamos contacto divino, cielo, o incluso, Dios.
La idea de que el libre albedrío es una circunstancia que nos separa por completo de cualquier presencia o idea divina permanece aún hasta nuestros días anulada por la sensación y la creencia de que podemos dirigirnos a Dios o a cualquier presencia divina que consideremos superior a nosotros, para solicitar guía, apoyo, o consejo en los momentos complejos o difíciles de nuestra existencia.
Con certeza puedo compartir gracias a la experiencia personal y a vivencias varias que los mensajes que en ocasiones buscamos en esos momentos de incertidumbre, están disponibles en todo momento, no sólo en instantes de dolor, sufrimiento o pesar.
Quien sea sensible, y crea en algo más allá de las simples coincidencias, podrá ser capaz de hallar sentido en la serie de circunstancias que se nos presenten a cada momento.
El caos no es la llave que abre las puertas a la guía divina o superior. En realidad no existe llave, ni mucho menos puerta. El asesoramiento siempre está ahí. Existe en cualquier momento en que deseemos acceder a él. La comunicación con este canal es directa, sin interrupciones.
Eso no significa desde luego que no debemos cumplir una serie de requisitos para el acceso a la información.
La decodificación de la guía solicitada no es simple como una conversación vía telefónica. El lenguaje por medio del cual se materializa la liga entre universos [material y espiritual] es un poco más compleja, y, eso sí, profunda, que nuestro simple lenguaje humano en cualquiera de sus manifestaciones y expresiones.
El mensaje se presenta en formato simbólico, es decir, en sutiles y pequeños detalles hilados de maneras fuera de lo común, o bien, en formas que sólo tienen significado para las personas que lo reciben. De vez en vez, sin embargo, los mensajes aparecen en circunstancias que requieren un poco más de atención, por lo que la decodificación no es tan directa.
Sólo es cuestión de creer, de poner un poco más de atención donde antes no lo hacíamos, y tener la mente y la consciencia abierta a las posibilidades.
Los mensajes que definen la guía que arriba a nosotros en todo momento, son como los lenguajes ajenos a nuestra lengua nativa. Aprendiendo lo básico gramaticalmente, y con una constante práctica, podremos comprender lo que se halla implícito en ellos, y que posee un sólido significado que sólo aplica a la vida del destinatario.

Escucho:
Finer feelings / Kylie
Seven days in sunny June / Jamiroquai
Everybody´s changing / Keane
Fog battle / Junkie XL
Best I ever had (Grey sky morning) / Vertical Horizon


sábado, 11 de octubre de 2014

Victorias

Una pequeña victoria, y un agradecimiento


Una meta cumplida. No por la meta misma, sino por lo que el logro representa en sí mismo.
Seis meses de lucha, de inagotable paciencia, de confrontación conmigo mismo, para vencer a los demonios, para no caer de nueva cuenta en el abismo.
Le debo a una persona el inicio de la batalla, cuya victoria no creí jamás alcanzar.
No sé si leerás estas palabras, las expresadas en esta sencilla carta. Tu último mensaje dejó muy claro tu resentimiento y odio hacia mi persona. Lo que al final piensas de mí, y lo carente que soy, como ser humano.
Deseo de corazón agradecerte por la inspiración, por el apoyo que representaste. Contigo fijé mi meta. A pesar de lo que ocurriera –me lo dije– en el futuro, yo lucharía hasta el final para cumplir con mi palabra. Confieso que comencé la batalla por tí, en un intento inútil de ayudarte y fungir como un apoyo, como una dirección que deseé brindarte, sin lograrlo –consciente– al término de nuestra relación.
La vida siguió su curso, y las circunstancias nos llevaron por el peor de los caminos. Tras tu enojo y furia, supe que nos separaríamos. Tus palabras lo confirmaron.
Tras el dolor, el remordimiento y la incertidumbre de los actos, no queda más que continuar caminando.
En mi mente –sin embargo– la meta continuaba taladrando la cabeza. Finalmente –me dije de nuevo–, si tu amistad algo representaba para mí, deseaba luchar por ella, intentando llevar al término aquella promesa que hice para contigo.
Complicado es perder a las personas. Más complicado aún mantenerlas vivas, en el recuerdo, con las cosas buenas, cuando todo es pesimista y malo. Imposible continuar con tu vida cuando ellas, llenas de ira, se han ido, dejando tras de sí una estela de frustración, y luchas por hallar sentido a las circunstancias.
Decidí continuar en lo alto con el estandarte de la promesa hecha. No por ti, sino por mí. Por brindarle a mi palabra el beneficio de la Esperanza, y honrar lo que nuestra amistad representó en un tramo corto del camino.

Gracias por el tiempo compartido. Por las lecciones que me brindaste. Por escuchar, a pesar de no desear hacerlo.
Gracias por exigirlo de mí todo. Por las recriminaciones, por las palabras hirientes. Por despertar la culpa en mi interior, por hacerme sentir peor que la peor de las cosas sin valor alguno.
Por ti, por el recuerdo de los buenos momentos fue que me mantuve firme cuando todo era caos, dolor y confusión. Porque tus acciones me enseñaron a no caer de nuevo, a no hacerme más daño del que nos hicimos al dar por sentado tantas cosas.
Seis meses acontecieron. Una promesa cumplida.
Y hoy, sólo tu recuerdo permanece.
A tu memoria dedico este espectacular logro, un día después de verlo materializado.
Cambiaste mi vida. Los mensajes de Luz tenían razón, y yo no deseaba escucharlos.
He sufrido. Lo que estuvo a punto de matarme, aquello que sobrepasó por completo mi entendimiento y capacidades, me hizo fuerte.
Tú me hiciste fuerte.
El nombre de nuestra amistad lo pudo, al término del día.
Me he planteado no caer jamás en el abismo. Sé con certeza que cumpliré la meta.
No me resta más que dejarte ir, trascender el ciclo, y comenzar una nueva página de historia, de vida.
Si la furia permanezca o no, no depende de mí. Yo la transformé en Fortaleza, en motor de esta lucha que hoy concluye.
Gracias por ello.
No mereces nada malo en tu vida.
A pesar de todo, lo que siento por tí no ha cambiado o cambiará jamás.
Te quiero. Dibujo un fuerte abrazo a tu persona.
Y deseo que logres algún día el bienestar que tú mismo –sin saberlo– me has inspirado.
Gracias por estar.

A ustedes, seres de Luz, agradezco la lección y la premonición de uno de los pasajes más oscuros y difíciles de mi vida, que hoy veo transformado en día, en un amanecer que me brinda guía y paz en el camino.
A Santiago.

Escucho:
Graffiti on the train / Stereophonics
Tú estás aquí / Nek

miércoles, 8 de octubre de 2014

Agradecimiento por las bendiciones

Reflexiones al término de un día


Escuchando a Blondie cierro esta noche, tomándome unos minutos antes del término del día, porque comprendo que poseo muchas cosas por las cuales sentirme agradecido.
Hace cerca de cuatro años, un evento personal marcó mi vida de maneras que algún día relataré en alguno de los espacios que redacto cotidianamente [y de manera no tan cotidiana].
Dos seres de Luz me asistieron en ese momento complejo, de crisis, donde la existencia se modifica radicalmente.
A partir de ese día, cosas incomprensibles comenzaron a acontecer alrededor mío. Sin ser consciente de la transformación y la evolución experimentadas, ahora a la distancia alcanzo a comprender la oportunidad, la misión, y la responsabilidad que me han sido otorgadas, aún con temor, cierta duda, y miedo.
Uno pensaría que concluir nuestra vida podría ser en muchos casos la opción más añorada. Por lo menos, en más de una ocasión lo pensé, y continué viviendo sin razones verdaderas que dieran dirección a mi vida.
Hoy, desde temprano, con una Luna roja recibiéndome en un hermoso amanecer, he tenido un día repleto de incontables e inexplicables bendiciones.
Palabras, abrazos, circunstancias que muchos llamarían simples coincidencias, reuniones con amigos queridos, charlas sobre circunstancias personales, pasteles y gestos de cariño, tiempo con la familia, mensajes de texto, palabras en correos electrónicos, llamadas…
Uno de los últimos mensajes, reza:
`Le recuerdo con inmenso cariño y siempre deseo para usted mucha luz, que todos los días crezca un poco más y su vida esté llena de amor, de bendiciones´.
Efectivamente, desde ese momento en que el Universo me permitió mantenerme vivo y a salvo, he experimentado la Luz en docenas, cientos de maneras.
Agradecido me muestro por el Amor, el cariño y las circunstancias que poseo. El agradecimiento sobrepasa mis capacidades. Tengo mucho, por tan poco que siento haber hecho desde esta segunda oportunidad…
Hoy ha sido una quimera, una hermosa y magna llama de luz que ha iluminado mi camino en absolutamente cada minuto del día.
Gracias por las bendiciones otorgadas.
No las merezco.
Gracias por la Belleza que la oportunidad de vivir representa.
No tengo palabras.
Sólo conmoción dentro del corazón.

Escucho:
Relax featuring Keilah Baez, Felicia Dennis and Keisha Williams / Blondie

domingo, 17 de agosto de 2014

Analogías

Una breve reflexión


'Alguien me comparó un día con una calle desolada y oscura, por la que debes atravesar para llegar a algún sitio anhelado. Al principio me incomodó la analogía, pero después le hallé sentido. 

Tal vez mi compañía es como la mano que te toma cuando todo se encuentra oscuro, y da miedo siquiera abrir los ojos. Todas la calles tienen un final, y una luz al fondo que las ilumina. La calle -la compañía- es transitoria, es un paso más para llegar al destino. 

No temas caminar. 
No temas enfrentar tus miedos. 
La calle -finalmente- es la guía necesaria hacia lo que se encuentra más allá de ella. 

Hacia lo que amas en realidad'.

Imagen editada, original tomada de la cuenta en Facebook de Alejandro Duarte

Escucho:
Sweet dreams are made of this / Eurythmics

domingo, 3 de agosto de 2014

Convocatoria de Curso sobre Energía

Informes de Curso
`Energía y Principios Universales´


La segunda edición del curso Energía y Principios Universales, se ha programado para el próximo mes de Septiembre. Tres sábados continuos, un módulo por día, donde abordaremos las bases del Colapso Cuántico, además de la Terapia Intuitiva.
Un curso enfocado para las personas que desean encontrar respuestas a los conflictos y circunstancias personales que definen sus vidas y que limitan su desarrollo o el logro de su bienestar.
A través de la toma de consciencia de las Leyes Universales y el Equilibrio aplicado a las Siete áreas de Vida, las personas podemos comprender el camino que nos hemos trazado, y que ha sido producto sólo de nosotros. Por muy complejas y difíciles que sean las circunstancias, existen respuestas dentro de ellas, que nos guiarán a un estado espiritual mayor.
Responsabilidad personal, Consciencia, meditación, bienestar, compañía de seres de luz y guía espiritual, son algunos de los temas que se desarrollan a lo largo de los módulos, para sentar las bases de la terapia de curación aplicada a nuestras propias vidas, y a las vidas de quienes amamos.

Informes al correo: jefrancowriter@yahoo.com, o a los medios de contacto mostrados en el póster que se comparte en esta nota.

Imagen de fondo en póster, tomada de la liga:
http://www.terapiasluan.com/aura-soma-uso-terapeutico-color/

Escucho:
Sólo el amor nos salvará / Aleks Syntek & Malú

lunes, 21 de julio de 2014

Meditación en nuestras vidas cotidianas

Una charla sobre meditación, y
su existencia en nuestras profesiones
y nuestras vidas


Gracias a la Jefatura de Prestaciones Médicas, del Hospital General de Zona No. 2, del Instituto Mexicano del Seguro Social de la Ciudad de Tulancingo, Hidalgo, por la invitación a participar como ponente en el curso monográfico enfocado a enfermeras del instituto, con el tema La Meditación, como herramienta para encontrar tu misión de Vida.
La meditación no sólo funciona como un medio de relajación y búsqueda de paz interior y tranquilidad personal. Este ejercicio es una herramienta que nos permite acercarnos a los guardianes o seres de luz que nos acompañan a lo largo de nuestra vida, y cuyos mensajes no siempre somos capaces de ver o interpretar con claridad.
Nuestra concentración en actividades y preocupaciones cotidianas no es en todos los casos el único pretexto que nos impide escuchar la guía espiritual que existe para nosotros. En ocasiones, nuestras circunstancias, y la desconfianza en las personas o en nosotros mismos, pueden ser detonadores que cierran el portal de comunicación con planos de existencia más elevados.
La Meditación, realizada constante y conscientemente, nos permite acceder a planos de vibración energética altos, que nos ponen en contacto con nuestros guardianes, y con las palabras, ideas, razones o mensajes que éstos tienen para nosotros.
Con un lenguaje altamente simbólico, y con elementos de lectura cognoscitiva, visual, auditiva y/o sensorial, el camino planteado por diversos ejercicios de meditación, coloca en perspectiva datos esenciales sobre nuestro presente, nuestros dones, nuestra misión a desarrollar, o bien, nuestro futuro inmediato.
La experiencia del día de hoy ha abierto nuevas puertas y oportunidades, para considerar a la Terapia intuitiva y a la Meditación, como opciones dentro del logro del bienestar individual. Para mí, es grato compartir esta práctica y servicio dentro de las actividades de una institución de salud pública. Considero que en este momento, las veredas entre la ciencia ortodoxa y la ciencia metafísica se estrechan de maneras insospechadas, para considerar la salud integral humana, desde diversos puntos de vista, que no sólo involucran al cuerpo físico, sino a nuestra condición mental, y nuestro bienestar espiritual.
Gracias por la oportunidad de establecer este vínculo.
Sabemos que será el primero de muchos que podremos consolidar como terapeuta intuitivo.

Imagen editada, original tomada del sitio:

Escucho:
High hopes / Pink Floyd
End / Frank Ocean
The way you want it / Keane
I might be wrong [Slouch Remix] / Radiohead

miércoles, 16 de julio de 2014

Una carta para Enrique

Reflexión sobre nuestra 
condición de ser felices


Cuando era niño, y jugaba, tenía la increíble capacidad de materializar absolutamente todo lo que imaginaba. Nunca me vislumbré a mí mismo como adulto. Lo único que deseaba era ser feliz. Lo era, y no me importaba lo demás.
Al crecer, como cualquiera de nosotros, tuve que verme forzado a tomar las decisiones que la madurez en sus distintos niveles absorbe, decisiones que definen nuestra vida. Algunas decisiones fueron relativamente sencillas, a diferencia de otras. La verdad es que nadie en el mundo en occidente nos enseña a ver más allá de nuestra realidad. Más allá de nuestra nariz.
Toda mi vida he tomado decisiones basado en las circunstancias inmediatas, en los elementos que existen en el preciso momento de la decisión a tomar. Peor aún, basamos nuestras decisiones en los eventos pasados que hemos sufrido, y que transforman nuestra realidad, convirtiéndose en un ancla que se queda amarrada a nosotros, y que detiene nuestro avance cuando el momento de volar finalmente llega.
Nuestra cultura occidental capitalista venera la búsqueda del Éxito, la Fama, el Reconocimiento.
Recuerdo cuando concluí mi programa del bachillerato. El siguiente paso obligado, era la elección de una carrera que estudiar, a la cual dedicarme el resto de mi vida.
Ahora que lo reflexiono, a la distancia, confieso que jamás me senté a pensar las implicaciones de elegir una carrera. Como muchas de las decisiones que he tomado a lo largo de mi existencia, sólo lo vi como un paso más a seguir. Un paso que la sociedad, la consciencia colectiva, mi familia, mi ego, mi consciencia misma, esperara que hiciera.
Y así lo hice.
Tras doce años de actividad profesional, dos libros, un proyecto personal, y varios proyectos solicitados por otros clientes, me he dado cuenta de las implicaciones de elegir una carrera profesional para toda la vida.
Antes de continuar, lo primero que te pido es que pienses, que reflexiones lo que `toda la vida´, significa.
Considero que en nuestras sociedades, el término toda la vida se ha sobreestimado; impone, y peor aún, denigra otras tantas frases y anhelos simples, pero altamente poderosos, como `para que seas feliz´.
Si mis padres me hubieran dicho: elige la carrera para toda la vida, que te haga feliz…
Esperen, sí lo hicieron. Y cuando lo hicieron, elegí una carrera que por obvias razones no estudié, porque filosóficamente, planteaba la paradoja temporal-espacial de realmente profesar una actividad profesional `con futuro´. Al final del día, como muchacho que se halla en medio de una elección, entiendes que debes supeditar tu necesidad de ser feliz, a las condiciones reales y capitalistas de tu entorno.

La Vida se encargará, Enrique te lo dice la viva encarnación de la experiencia de mostrarte en el camino cual corta la vida misma es.
¿Cómo es eso?
Puedes mantenerte vivo, pero muerto en el trayecto.
La vida me obsequió un momento clave en mi camino. Un instante, una fracción de día, un tanto de horas, durante las cuales todo en mí, cambió. Sé que muchas personas han vivido momentos como éstos, trágicos, inmensos, drásticos, violentos, en los que no entraré en detalles, sólo confirmaré que estos momentos te muestran siempre en el mismo y estúpido cliché, que tu  vida de repente se ve frágil, pronta a desvanecerse, a deslizarse de entre tus dedos, como agua, incapaz de que puedas hacer algo al respecto. La sensación es desesperante, indescriptible, corta, pero indescriptible, que podría pasar el resto de mi vida escribiendo un libro al respecto, sin conseguir siquiera acercarme un poco a la esencia de ese tétrico sentimiento.
Cuando recuperas la consciencia, y el [cierto] control que el evento te ha dejado, sabes que algo en tu camino se ha roto para siempre. Quizá porque la dirección planteada por este evento, te ha obligado a dar un vuelco del que jamás podrás recuperarte.
¿Cómo sabes que este vuelco no es la verdadera dirección que desde el principio evitaste, eligiendo por elegir, acorde a los parámetros sociales?

Oh. Está bien. No hay manera de sorprenderse más, sino escuchar a la Ironía siempre que su voz te susurra algo al oído. Cuando ella lo haga, entonces tiembla.
Tu vida estará por cambiar. De nuevo.
Puedo decirte que los años transcurren. Las dudas crecen. El temor se impone.
Ilusamente creerás que podrás hacerles frente. A todos los obstáculos tras un instante difícil que convirtió tu vida en algo completamente diferente. Es verdad eso que reza que lo que no te mata…
Lo he vivido. Y en su momento me reí de ello, porque creí que podría sobrellevarlo todo.
No sé realmente qué es más determinante en la Vida. Me explicaré. Me refiero a qué es lo que en verdad merma tus deseos de continuar viviendo: Las consecuencias de los eventos trágicos que hemos vivido en nuestra vida personal: robo, asesinato, violencia, violación, abandono, pobreza, soledad, guerra, hambre… O bien, la simple premisa que se guarda en nuestra subconsciencia, de saber que cualquiera que haya sido el catalizador que nos llevó por determinado y tortuoso camino… el camino no importa, sino la sensación de no ser feliz transitando por él.
Puedes soportar todo, menos esto último. Saberte infeliz.
Eso es lo que me está matando en este momento.

Nuestra naturaleza humana está diseñada para incluir altos dotes de Fortaleza. Sí. Lo he probado en carne propia. En los momentos más complejos y traumáticos de tu vida, tu cuerpo, mente y espíritu harán hasta lo imposible para mantenerte vivo, salvo que tu decisión irrevocable sea morir, porque en el fondo eliges hacerlo. Si no es éste el caso lo he vivido, desgraciadamente, en más de una ocasión entonces la dosis de Fortaleza que el Universo puso en tu estructura orgánica, será utilizada.
Caso contrario es aquel del que hablaba antes. Cuando, a pesar de todo lo que hagas, no eres realmente feliz. En verdad no hay manera de salir de ello. Acabará consumiendo todas tus energías.

Ahora sí, si mis padres me hubieran planteado todo este dilema, seguramente habría llorado dos días seguidos, y sus noches, por no ser capaz de elegir aquello para lo cual dedicar mis esfuerzos todos los días de mi vida, y ser feliz, al mismo tiempo.

Con todo lo vivido [que no es mucho, pero sí lo suficiente te lo digo con la carga irrefutable de pesar, soledad e intento de madurez, cargando cual costal, en la espalda] puedo decirte que la Vida me ha enseñado a que primero debe uno ser feliz. Las decisiones no definen tu Felicidad, sino, más bien, la confirman.
Haber sido lastimado en mi pasado, transformó mi ser entero, me hizo perder algo, una parte, o partes de mí, de maneras que hasta ahora soy incapaz de comprender, o explicar, así como de niño lloré cuando perdí algo que consideraba esencial en mi infancia. De niño fui infeliz momentáneamente, porque al paso de los días, fui feliz de nuevo. De adulto soy incapaz de recuperar esa felicidad.
La diferencia es que, cuando creces, la sociedad espera, declara, impone, que debes ser una persona de éxito, decidida, perfecta, con una vida inmaculada, ya sea en tu pasado o en tu presente. No hay cabida para la imperfección, para la pérdida, para la mancha, para el sufrimiento. El fracaso es la llave del Fracaso mismo. ¿Lo entiendes ahora?
Lo que puede más no son las consecuencias del fracaso tras el fracaso mismo, sino más bien la tormenta interna de no ser feliz, por la simple incapacidad de luchar por nuestra Felicidad misma.

¿Sabes?
Soy feliz en muchos sentidos.
Siempre lo he sido. Ahora lo entiendo.
Tenerte en mi vida ha sido uno de los motivos para descubrir que soy feliz.
Como cualquier humano, continúo tomando decisiones, sobre la marcha. La Vida se trata de eso.
Tomo decisiones porque soy feliz, o infeliz, según sea el caso [se vale perder momentáneamente la Felicidad, dice mi niño interior]. A lo que voy es que un hombre decide sus circunstancias una vez que ha sido feliz, decide comenzar a serlo, o ha decidido que lo será en el futuro, nunca al revés. Las circunstancias son creadas por el hombre, y la Felicidad es una condición innata en él, es su herramienta para construir dichas circunstancias.

Si sientes algún día que has tomado una dirección equivocada, quiero que te sientes, reflexiones. Respires. Esa desviación marca seguramente las huellas de la decisión que está escrita que tomes, y que sólo podías haber recordado tras vivir aquello que viviste. Como dice José Saramago, ‘[...] los mapas, te dicen por dónde deberás ir, pero no te garantizan que llegues’.
La Felicidad como suele señalar un mapa cualquier cosa que busques en él está ahí. Siempre ha estado. El dibujante del mapa puso algo ahí porque sabe de antemano que en la realidad existe. Así mismo ocurre con la Felicidad. Si no llegas a un destino no es culpa del mapa, sino de la incapacidad de vivir tu propia realidad, y hallar en ella lo que el mapa supone que halles. Leyendo el mapa, posiblemente llegarás. Viviendo la realidad que recrea el mapa, alcanzarás realmente el destino que buscas en él.

Camina, corre a veces. Cáete.
Llora. Sufre.
Y entonces levántate.
Siempre con la convicción de que todo lo que te rodea es parte de tu decisión, de tu capacidad innata de mantenerte feliz y pleno.
¿Haces en este momento aquello que te hace feliz?
Si piensas que no, entonces quiero que sepas que esa sensación inspiró esta carta que hoy te escribo, y que me hace replantearme mi propia condición de Felicidad.
Algo que nadie había conseguido hacer…
Te agradezco por ello.

Miro entonces esa sonrisota que dibujas en tu rostro en este momento.
En el fondo eres feliz. Ahora, con todo lo que has aprendido, y llevas contigo hasta este momento, cierra los ojos, fija tus metas, define tu camino, y haz con pasión absolutamente todas las cosas.

La Felicidad llegará cuando descubras que ésta se encuentra en el camino, cualquier camino que recorras, más no en la simple meta, como todos piensan, como todos creen.

Imagen editada, original tomada de la liga:

Escucho:
Come talk to me / Peter Gabriel with Bon Iver
God says nothing back / The Wallflowers
It´s my life / Candy Dulfer